La mayoría de imágenes publicadas en este blog, son tomadas de la red o internet, si alguno cree que le violo sus derechos de autor, avisarme por comentario y la eliminaré inmediatamente...

jueves, 15 de noviembre de 2012

Tú, telaraña en mis manos


Enredando tus vellos con los míos en este vaivén de pinos,
sacudiendo escombros con el harapo de los poros; 
olvidándonos de que realmente somos realismo, 
sabiendo que las lágrimas que llueven son pura misericordia,
y que los girasoles sólo nos adornan nuestro aposento.
 
Algunas veces los jeroglíficos tratan de asustar a los andenes,
el plomo trata de intimidar a las tortugas de la vigilia 
o los azules escupen con sus macanas en la cabeza de la huelga. 
 
Tornillos y tuercas faltan en los transeúntes robots,
ya que la unidad central de procesamiento se ha apagado;
dejando atrás a los adoquines y pavimentando las calles 
con el incienso diezmal de las palabras con espinas. 
 
Tú y yo, nos encontramos como gomas de mascar, 
pegándonos en el zapato de los espectros, 
causando vértigo a los terremotos de números y letras;
estos que adornan los muros del cementerio, 
advirtiendo muerte a la orilla del camino. 
 
Ambos fingimos reír cuando nos cuentan un chiste, 
pero en nuestro interior sabemos que no es tiempo de reír, 
sino de levantar la motosierra y talar la mala hierba; 
sin embargo, solos no podemos con esta lucha, 
tenemos que buscar más arañas que pespunten
en este mundillo pobre de las letras de cartón.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Más allá del espejo


Te vi sufriendo en los peldaños de la flecha, agarrando tinieblas con la palma de tus manos, atisbando trenes que viajan a lo mojado; te vi sonriendo en la penumbra de tus venas del opio, agarrando sapos voladores con el pelo enredado de la hojarasca, pintando lirios con el color de tus labios. ─Yo, mirándote y lamiendo versos en el taburete carcomido por la herrumbre del tiempo, sacando cristales de tus ojos y enrollando la lengua para sostener el sabor de aquella adicción y luego vencerla con la luz del cofre. Llueve desde el adentro de tu ser, pero pronto vendrá la calma y exigirá un nuevo pulmón para respirar dentro de los laureles que gimen a la orilla de tu vértigo. El llanto de tu nido no se hace esperar, ha estado sollozando desde el primer día en que vos comenzaste a ver topos con anteojos, tu figura se ha disminuido y los vientos que azotaban tu casa se han vuelto huracanes; los torbellinos se avecinan sino pones un alto a esta tormenta, tormenta que yace perjudicando desde el interior de la cama mortuoria. Los lápices se han vuelto inverosímiles para ti y los borradores un montón de escombros que sólo sirven para las pizarras; sigues inventariando problemas en la bodega del cerebro, sientes que tu disco duro ya no tiene capacidad para guardar lucha en su interior; ambos sabemos que las cigarras fueron holgazanas, pero luego proyectaron lo que las hormigas hacían a diario; esto las convirtió en grandes trabajadoras no obreras, buscando el bien común en las columnas celestiales y derramando lágrimas de orgullo al ver a sus descendientes como río con cauce claro.         

martes, 13 de noviembre de 2012

Bienvenidos a mi circo


El trapecista comienza su acto mortal, fuera de la cortina de la pantalla del televisor en desgracia, las bailarinas se visten de gala y cantan "alegría"; los payasos dibujan sonrisas en su sien y ocultan la tristeza en el portal del sueño. En este acto se prepara el cañón para lanzar al gallo y dar en el blanco del holgazán de la silla dorada; aquí las sílabas no tienen métrica, aquí los tabancos se prestan, aquí los pensamientos se convierten en palomas, aquí las águilas tienen pies, aquí el fuego se siente en los labios; comienzo a ver con mi ojo derecho a los guijarros que caen en la cubeta con agua, que salen a flote sin ningún rasguño; dentro de mi circo: los animales porcinos no existen, solamente las personas que tienen una presencia que no se nota, sino una ausencia que se recuerda. Todas las hormigas tienden a trabajar y se ganan el pan con el sudor de sus nalgas; aquí el topo atisba de día y hace faenas de vigía a plena luz del Sol. Como usted y yo hemos descubierto: cada verso que se lee en un libro, cada prosa, cada historia, cada poema, cada letra, cada página; es un nuevo comienzo y un nuevo amanecer en las catacumbas por donde transitamos los vates, cargando nuestras osamentas en la columna vertebral de nuestros cuadernos, sacándole las castañas del fuego al leviatán, estorbando como peñasco al carruaje imperial, escupiendo en el barril del petróleo que nos venden como oro y que luego termina como destrucción masiva en los sacos de aire de nuestros cuerpos. Ah, ¿qué pasará cuando nuestros oídos atisben y cuando nuestros ojos escuchen lo imprescindible? o ¿cuándo nuestras fosas nasales hablen y nuestra boca huela a tanto libro expectante?     

lunes, 12 de noviembre de 2012

Noche de lunas en el estiaje


Las acequias discuten en medio de los roquedales del estío, saben que las lunas están vestidas con las lágrimas del ciego; se visten de iguanas para soportar al Sol en sus escamas, desvisten a los osos polares para soportar la escarcha del frente frío que viene del cierzo y de los vendavales de las nalgas de la Tierra; ─Frente a mí, la oquedad de la musa que devenga un sueldo injusto; cada hemisferio y cada polo, sufre ante la potencia más grande del orbe, las llamas se hacen más fuertes y las cenizas causan bronquitis a las médulas espinales que deambulan entre las zarzas pétreas de los adoquines. Una vez más solloza el vate en su papel acolchado, uniendo fuerzas con las musas y sacando el pecho por los problemas abismales que azotan nuestra corteza terrestre. Aquí en el orbe los ogros existen, aquí las rosas no tienen olor y a menudo las espinas se vuelven mortales. En casi todo el mundo el patrimonio es: el plomo, el smog, el hierro, los desechos de las fábricas, los injustos tratos por parte del patrono, las sequías que se viven en África y pronto en los países que se hacen llamar desarrollados...; seguramente los mendigos (dueños de las calles), en un futuro no muy lejano, sean más ricos, que los ricos que se hartan en el plato de plata; acertadamente los celulares que se venden más que un libro, serán los que gobiernen desde el fondo del barco hundido; ese barco fantasma que se acerca con sigilo desde el otro lado del universo, acompañado por los espectros que lucharon por una equidad predeterminada por el Dios de grandeza.       

domingo, 11 de noviembre de 2012

El viajero de la barcaza


Para: Noé Portillo Pérez

Como cisne voló sobre las aguas mojadas, tirando de las cadenas del tranvía, buscando una respuesta a las preguntas; encontrando muchas en el cofre de jade. Junto a la barcaza incesante se ha logrado cruzar el mar en andamios, construyendo un futuro plasmado en las manos de Dios; ni los huracanes, ni los remolinos, ni las avalanchas, han podido detener a este viajero con corazón de hiena; su fuerza de fe es más grande y eso lo ha llevado a obtener dos tesoros que valen más que todo el oro del universo. Junto a él, la barcaza que no lo deja hundirse en el majestuoso mar de las ninfas, ya que el amor que necesita yace en cada poro de su madera; aquí es donde se proclama todos para uno y uno para todos "como los Tres mosqueteros"; estos que luchan por salir adelante y vencer a la obscuridad con la certidumbre del cielo. Cada oleaje que transportó a nuestro viajero hacia un mundo en donde las lámparas son de mercurio, han sido recuerdos de un País en donde sus raíces se hicieron maduras, un País que le dio un colchón para sus errores, un País en donde las guerras siguen constantemente, devorando en silencio a los que no quieren luchar. Ahora usted y yo, amigos cibernéticos, pero amigos de verdad, amigos porque así lo quiso Dios; y si él dispone, disfrutaremos de un buen café y una cuantas pupusas de Olocuilta. Ah viajero sin perlas, sólo te acompaña la barcaza vestida de blanco y los dos tesoros encontrados en la isla del seno; Dios bendiga sus vidas y los llene de humildes descansos.      

sábado, 10 de noviembre de 2012

Entremés


A menudo me desangro junto a los zapatos rotos, 
tirando monedas en el vaso de durapax, 
sacando del bolsillo el diezmo que ayuda en las calles; 
de estorbo sirven las chaquetas y todo el oro;
en nuestro País, todo humilde pide en las calles,
pero no roba el dinero maldito.
En cada momento se iza un harapo de paz,
a cada momento se canta el Himno Nacional, 
a cada momento se reza la Oración a la Bandera, 
pero estas mareas no llevan nada en sus sábanas;
somos nada más una ilusión de nuestra lengua,
pero usted y yo somos la marea matutina que no olvida.
Aquí el espectro vive bajo el techo de la herrumbre,
mientras aquel goza en el motel de la esquina;
esto es una historia que no tiene un final feliz,
lo malgastado se va por las entrañas de la vagina;
infiernos tras infiernos en la pupila del cieno.
Llovía cuando el cuerpo tiritaba y los versos 
surgían de los escombros de la escarcha;
obviamente el que sufre, no sufre, sino que sólo
atisba a sus semejantes y se ríe de la poca solidaridad.
Este orbe está lleno de bastantes negocios, 
pero ninguno trata de eliminar la pobreza,
sólo buscan sacar provecho y enriquecerse porcinamente
hasta explotar como una bomba atómica mezquina.

viernes, 9 de noviembre de 2012

Velo nocturno II


Abriendo: las ventanas del velo nocturno, la puerta de la dimensión paralela, el corazón hacia otro nivel, las entrañas de las luciérnagas que pululan entre las flores nocturnales; abriendo la noche con las manos ininterrumpidas, brillando con lucidez en el nacer del Sol; hoy, es el día póstumo de la conversión de los números, es el día en que los relojes se detienen, para solventar los problemas que ayer fueron como estacas en el corazón de nuestra dama. El cierzo que entraba por la ventana del ático se ha convertido en vendaval, los vientos cambian su ruta y la hojarasca goza del estío; mientras el búho observa oculto desde los breñales del valle, el Sol se ríe de la noche y le hace cosquillas en los pies, a esta que estaba casi muerta en las catacumbas del olvido; una nueva vida nace de los escombros y nace con orgullo el yelmo; entre tanto, los teñidos árboles danzan al son de la ventisca que trae tordos y carboneros, tocando ópera con sus picos destemplados por los transgénicos. El vestido deshilado se ha convertido en uno muy blanco y bordado en seda; gota tras gota fue derramada, pero todo este torrente fue necesario para poder construir un río que la llevó al Niágara y luego al poderoso mar; despertando de un largo letargo, que permanecía oculto como bacteria en los intestinos. No hay corrupción que valga cuando la conciencia es más grande que el mundo, hay oportunidades que a veces son negativas y hay que dejarlas que pasen de largo.