La mayoría de imágenes publicadas en este blog, son tomadas de la red o internet, si alguno cree que le violo sus derechos de autor, avisarme por comentario y la eliminaré inmediatamente...

martes, 22 de agosto de 2017

Estertores


Ciertamente los menciono en laberintos de frío,
únicamente las cloacas saben del alambique del caos.
Nunca está demás mencionarlos cuando solloza un niño
o cuando una flor deja caer su sangre sobre el ocaso del aliento.
Cabe mencionarlos en el traspatio donde anida el patíbulo,
ya nada sorprende cuando les menciono con cierto vértigo.
La rueca pespunta todo cuanto nosotros le pongamos,
solo basta con mencionar y seguir mencionando esa escarcha impalpable.
Ellos son los sin nombre, los que llenan la copa de la madrugada,
los que sonríen sin pedir una moneda a cambio... de su silencio.

lunes, 21 de agosto de 2017

Frío negro


Y, aunque las sombras dictaminen black ice,
a manera de espantapájaros sobrevive el sótano;
el álamo es una transparente agonía cuando sopla el viento,
en los tejados aúlla la hojarasca con cierta disidencia de petate. 
Nadie prolonga el aliento cuando la náusea se mastica en trozos de ergástula. 
Nadie golpea su pecho cuando el rocío de la noche es profanado. 
¡Nadie! Nadie arroja su miedo al cementerio de chiriviscos.
Amarrarse los ojos, atisbar con las manos desnudas al ciprés que aún jadea.
Tal vez bifurque la distancia de los días. El amor fue pulverizado por una camelia de luz.

viernes, 18 de agosto de 2017

La cucarachita sucia


Cierto día
una cucaracha salió a bailar,
llevaba el pelo muy largo
y su cabeza era todo un basural.

Al regresar a su casa, 
cuál fue su sorpresa
al hallarla tan limpia
y de su techo tan fina.

(Desde ese momento
decidió ya no ser sucia.)

Ahora barre, limpia, 
hasta ella se baña;
su casita se ha convertido
en un hermoso teatro de hadas.

jueves, 17 de agosto de 2017

Ergástula


Justo ahora se abren las alas a la borrasca.
¿Qué patria podrá resistir la mirada desvanecida de las bandurrias?
¿En qué sofoco cabe la gota de sangre que acorrala las paredes?
Vivimos en un mundo deshabitado, cada resuello se torna una esfera de púas.
El río fluye sin pensar en lo que arrastra en su estómago.
─¿Acaso dejamos de respirar en algún momento?
Cruzo el puente, adelante siempre el susurro es inhumano,
subo y subo y subo los peldaños y despierta en sí una marejada,
un estuario donde caminan pedazos de aliento
y encierran la voz constante de los pájaros de la nada.

miércoles, 16 de agosto de 2017

Trayectoria de la niebla


El viento sopla con lengua gutural.
─¡Tócame! El sol abre las cortinas de un nuevo día,
los pájaros del mal convierten el tiempo en granos de sangre. 
La vida en un rostro, un rostro en la vida, 
ruedan y ruedan sombras por las largas calles de la angustia.
─¿Hacia qué trayectoria hala la niebla cuando nace del trasiego?
Aquí florece el oráculo en grandes longitudes de estertor.
─¿Dónde podrán los niños encumbrar sus fantasías?
Observo y atisbo a mí alrededor, el mar lagrimea sin control,
mientras en las aceras suena la sinfonía profunda de las gárgolas.
Hoy en día, parece inevitable ensimismarse sin hablar con la muerte.

martes, 15 de agosto de 2017

Niñez en desuso


Se oye el susurro de hadas a lo lejos.
El cielo canta y tiñe los vestidos de la noche con mermelada.
En noches como esta una vez fuimos niños.
Jugábamos con pequeños sapos cubiertos de musgo
y atrapábamos luciérnagas en cestos que dibujábamos.
¡Ah qué noches aquellas! Las tumbas solo eran para las sombras,
la noche moría y brotaba un nuevo día como nace el agua de la quebrada.
(Abrid la puerta al camino, tocad la aldaba del viejo umbral. 
Dejad de hundid vuestros cuchillos en la piel de las orugas.
El mundo ya pronto acaba, dejad que la luz respire una vez más.)

lunes, 14 de agosto de 2017

Metal sin velo


Un barco fluye
en las aguas que rondan
y rondan entre mi sangre;
un pez ahoga sus penas
y mi alondra recoge con sus alas 
toda herrumbre rasgada por la noche.

viernes, 11 de agosto de 2017

Niño no niño


Aquel inmutado niño,
con ojos de color barro
y con una silenciosa sonrisa:
venía a pedir a estas aceras traspapeladas,
él hacía sentir su presencia cuando respiraba,
el hambre lo hacía dibujar hasta pájaros en el aire
y la sed se tornaba en él como el desierto más ardiente del orbe.
Nunca supimos qué fue de aquel niño,
nunca supimos su nombre, pues él mismo decía que no existía
y que no sabía cuál era el motivo de su interminable vida. 
Percibo en las estrellas a aquel desventurado niño
con la misma pálida mirada llena de heridas.
El cielo supo desde siempre quién era en realidad aquel niño.

jueves, 10 de agosto de 2017

Palabra rota en la voz


¿Qué hace un hombre cuando pierde la esperanza?
─¡Posiblemente busque la calidez de la muerte
o la dulce y resquebrajada sinfonía del frío!
Las hojas lloran, en la hojarasca el invierno muestra su tristeza,
las piedras urgen cuando el silencio azota las ventanas;
día tras día el azogue nos convierte en esqueletos de sombra,
la luz no se encuentra en los mapas del patíbulo, ni en tus arrugados ojos de bruma. 
Sonría mi estimada. Sonría porque es lo único que apaga levemente este abismo.
(El camino comienza a moverse como áspid en búsqueda de más veneno.)
Solo nosotros sabemos a qué saben las horas cuando surgen del polvo. 
Solo nosotros mi amada. Solo nosotros en este orbe de sordas alas.

miércoles, 9 de agosto de 2017

Tiempo inconcluso


Sobrevivo. Sobrevivimos al final del tiempo detenido,
ponemos nombre a la bruma que deja ir su miedo con el viento,
susurramos como susurran las ventanas al ver morir el día;
cuando amanece, hay un rumor de espejos que descuartiza el rocío,
nos besamos, abrimos la piel del periódico, el oráculo sangra,
se aleja poco a poco aquella magia de los antiguos elfos.
Sobre el musgo: una lágrima disipa toda crueldad de la zarza,
¿habrá ojo que hiera su párpado con el estertor del trasmundo?

martes, 8 de agosto de 2017

Cópula


En las enredaderas del ocaso, la voz de la luz titila,
cual pájaro amodorrado por las oscuras heridas del frío.
Alguien abre un agujero en el traspatio de su casa,
ahí deposita la saliva inhóspita de las gárgolas;
la impalpable luna ha sido desde siempre un alambique,
en los periódicos aúlla el reloj de la desmemoria
y nosotros tras las paredes ensimismadas de la excitación.

lunes, 7 de agosto de 2017

Transeúnte invisible


Mientras camino, el estertor se vuelve un espejo,
una esfinge grabada en el epitafio de las orillas;
hay muchos nidos abandonados en el vitral de las cloacas,
hay muchas flores naufragando en el orfanato del simbolismo.
Heme aquí, entre dragones y lobos, entre lotos y plantas carnívoras:
las aceras vomitan el sótano tragado un día antes del patíbulo.
Tenemos muchas alondras en el hueco de nuestras manos,
no son tatuajes, ni dibujos coloreados con crayolas de ozono:
son pájaros cauterizados noche tras noche, son voces femeninas,
que nos llaman y nos gritan desde lo más profundo del pantano.
Somos los más humildes espectros, nacidos de la rechazada ruina del follaje.

viernes, 4 de agosto de 2017

Nana de la canción grande


La mar es un columpio,
el oleaje es un trombón,
la espuma es una lira
que hace soñar al sol.

Noche de día


Y desde no sé dónde el mar, 
el silencio, la lejanía, el guijarro de la deshora,
arrojan hacia adentro mi sangre, la sangre que no es mía;
la noche profunda ha hecho un agujero en mis recuerdos.

miércoles, 2 de agosto de 2017

Incógnita


Voy a empezar a hablar de lo indecible.
Voy a inclinar mi rostro y a nombrar el arcano en silencio.
Mencionaré vuestro nombre sin decirlo a la intemperie.
Escribiré el estertor en piedra antigua y haré volar el sufrimiento.
Sin embargo, no muy lejos de aquí, la esfinge no acepta mis escombros,
el reloj detiene su pálpito y pulula como mariposa sobre mis arrugas.
Ya no percibo el reflejo, el laberinto de plumas ha carcomido los espejos.
Entro. Salgo por la ventana hacia lo inhóspito de la espada.
No entiendo la carne descosida de los andenes, la vendimia del vértigo,
el mar tiene roto el pecho: ¿Habrá poesía que repare todo esto?

martes, 1 de agosto de 2017

Alfarero de sombras


No puedo discutir de la muerte.
Aflora entre mis manos cierta pesadumbre de unicornio.
Abajo, los metales son pájaros con el corazón abierto a la zarza. 
Cada quien se punza el alma, aunque indecible, la bruma une nuestras arterias,
la brizna golpea el mástil del llanto y la sincera agonía se bebe de un sorbo.
(Cien mil espejos se quiebran cuando una lágrima azota la garganta.)
No busco comprensión entre las aldabas, no busco sentido entre los dinteles,
busco ese antiguo fango pegado al corazón de la borrasca.

lunes, 31 de julio de 2017

Preguntario


¡Oh plantas! ¿Por qué brotar de la angustia?
¿Por qué guardar como tesoro las lágrimas del crepúsculo?
¿Por qué acoger a la ácida niebla que brota de las carcajadas del silencio?
¿Por qué escuchar el susurro escarlata de los párpados?
¿Por qué dejar que vuestra piel se alimente del estertor de la tierra?
¿Por qué respirar la eufonía y recibir el giro del cuello de las enormes campanas?
¿Por qué cantar y mostrar vuestro rostro al mundo frío e irrespirable?
¿Por qué bordar enormes campos con sangre ajena y sonrisas palpitantes?
¿Por qué dibujar sentimientos extraídos de un puñado de fauces?
¿Por qué miráis con requiebro al destructor, al constructor de tinieblas?
¡Oh plantas! Dejad de sonreír, dejad que solo los muertos lo hagan.

viernes, 28 de julio de 2017

Balada del alba


Levántate mi flor,
el sol ya salió;
báñate con el rocío,
come como pastorcillo.

Ahora ve, ve con alas,
saluda al abuelo,
saluda a la abuela;
¡pórtate como ángel,
sé tú misma en la escuela!